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La Parroquia del Santísimo Redentor está
ubicada en el barrio de Chamartín, al Norte de Madrid y muy
cerca de Plaza de Castilla. Abarca una población de unos
4.000 habitantes.
Desde hace treinta y cinco años, la
Congregación de los Misioneros Redentoristas, anima
pastoralmente la misión evangelizadora de la Parroquia.
La
Congregación del Santísimo Redentor fue
fundada por Alfonso Mª. de Liguori el 9 de noviembre de
1732, en Scala (Italia), para seguir el ejemplo de
nuestro Salvador Jesucristo anunciando a los pobres la Buena
Noticia. Alfonso tenía 36 años. Su vida se hizo
comunidad, ofrenda total a la misión y servicio a los más
abandonados.
El Espíritu fue llevando a Alfonso por
caminos, siempre nuevos, para realizar en la Iglesia su
carisma y ofrecerlo, como don gratuito, a sus hijos. Ese
carisma era, y es, el anuncio de la Buena Noticia a los más
pobres, al estilo de Jesús de Nazaret: con la sencillez y
fidelidad creativa de las Bienaventuranzas.
Los principios renovados por los que se rige
la Congregación están en las Constituciones. Así sueñan las
Constituciones al nuevo Redentorista: "Son apóstoles de fe
robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo
encendido. No presumen de sí y practican la oración
constante. Como hombres apostólicos, e hijos genuinos de San
Alfonso, siguen gozosamente a Cristo Salvador, participan de
su misterio y lo anuncian con la sencillez evangélica de su
vida y de su palabra. Con plena disponibilidad para todo lo
arduo, como fruto de la abnegación de sí mismos, viven
preocupados por llevar a los hombres la Redención abundante
de Cristo" (Constituciones renovadas, 20).
El año 1971 los
Redentoristas iniciaron su servicio pastoral en esta
parroquia que alberga también el Instituto Superior de
Ciencias Morales fundado este mismo año e incorporado a la
Facultad de Teología de la Universidad Pontifica de Comillas
(Madrid).
El Templo parroquial estaba situado la calle
Félix Boix 13.
El Consejo Pastoral de la
Parroquia os da la bienvenida a nuestra comunidad y desea
que a través de ella podáis descubrir a Cristo, amigo de
todo ser humano sin excepción y Redentor de toda esclavitud. |