Parroquia Santisimo Redentor Madrid

1 de Abril: Conferencia

 

 

El lunes 1 de abril, a las 20:00 horas, la Sala Liguori de la parroquia del Santísimo Redentor (c/ Félix Boix, 13) acogerá una nueva conferencia del ciclo El Apocalipsis en imágenes. En esta ocasión, se abordará el Capítulo 13: La bestia del mar y la bestia de la tierra. Será impartida por María Ángeles Masiá, licenciada en Historia del Arte y con estudios de Teología en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, y Luis-Santiago Piqueras.

Al final del capítulo 12, el dragón (Satanás), tras hacer la guerra a los seguidores de Jesucristo, se había quedado a orillas del mar. A partir de ahora, se va a servir de otros instrumentos para actuar.

En primer lugar, surge del mar una bestia que tiene elementos de pantera, oso y león, con 10 cuernos y 7 cabezas, una diadema en cada cuerno y un título blasfemo en cada cabeza. El dragón le da su fuerza y poder. Muchos habitantes de la tierra quedan fascinados, y adoran al dragón y a la bestia. A la bestia del mar se le permite durante 42 meses blasfemar, hacer la guerra a los santos y vencerlos, y todos la adoran, excepto los inscritos en el Libro de la Vida.

Surge a continuación otra bestia de la tierra, con dos cuernos y voz como de dragón. Hace prodigios y ejerce el poder de la primera bestia para que los habitantes de la tierra erijan una estatua de la bestia del mar y la adoren, matando a los que no lo hagan. Hace también que todos los que quieran comprar o vender lleven en la mano o en la frente la marca de la bestia: 666.

De nuevo, se trata de un capítulo plagado de símbolos (formas de las bestias, cuernos, cabezas, diademas, etc.) y números: 7, 10, 42 y la famosa cifra de la bestia: 666. El análisis de todo ello nos permitirá identificar quiénes eran las bestias del mar y de la tierra en el siglo I, cuando se escribió el Apocalipsis, y quiénes serían hoy en día.

Durante la conferencia, se analizará el texto versículo a versículo, con las claves para interpretarlo. Y, como de costumbre, las imágenes procedentes del arte (manuscritos iluminados, pinturas, grabados, tapices, vidrieras…) servirán de valiosa ayuda.