Parroquia Santisimo Redentor Madrid

Solemnidad del Santísimo Redentor

Santisimo RedentorEl tercer domingo de julio los Misioneros Redentoristas celebramos la solemnidad del Santísimo Redentor, titular de nuestra congregación y nombre que la Sagrada Escritura da a Dios y a su Hijo Jesucristo.

Bajo el amparo del mismo Redentor, hoy, aquel pequeño grupo de misioneros fundadores en 1.732, se ha convertido en una comunidad mundial con más de 5.000 miembros.

Esta comunidad misionera que ha heredado la espiritualidad y el celo de su fundador, San Alfonso de Liguori, celebra su fiesta titular del Santísimo Redentor.
Nosotros como comunidad parroquial celebramos con ellos el significado profundo del lema de la Congregación:

                                                                “En Él hay abundante Redención”

El evangelio de salvación que anuncian los Redentoristas por medio del trato cercano y cariñoso con la gente, hace visible el llamado de Dios mismo a todos los hombres y mujeres a una vida nueva por medio de la conversión.

Qué representa creer en Jesus Redentor:

“Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para que se salve por Él” (Jn 3, 17).

“Él que es la imagen de Dios invisible” (Col 1, 15)

Creer en Jesús Redentor no significa participar en actos piadosos.

San alfonso

CREER EN JESUS REDENTOR significa:

 Estar convencido que Jesús es el enviado del Padre (Jn 3,17; 4,34) que con su encarnación, vida y mensaje; pasión, muerte y resurrección nos ha liberado del pecado y ha restaurado nuestra amistad con Dios Padre.

 Que, por su medio, el Padre se ha revelado plenamente como: Un Padre amoroso que sólo desea el bien y la felicidad nuestra.

 Que Dios quiere nuestra salvación y nos la ofrece de modo gratuito, a través de su Hijo, El Santísimo Redentor.

ORACIÓN

Oh Dios,

que constituiste Redentor del mundo

a tu Unigénito, y por él,

vencida la muerte,

nos restituiste misericordiosamente a la vida;

concédenos que,

al celebrar esos tus beneficios,

nos adhiramos a ti con amor constante,

y seamos enriquecidos

con los frutos de la misma Redención.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Amen.