Parroquia Santisimo Redentor Madrid

1 de Agosto: Liturgia de la Palabra Solemnidad de San Alfonso

 

 

Primera Lectura: Lectura del Libro del Profeta Isaías (61,1-3)

 

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido.

Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones desgarrados, para proclamarla amnistía a los cautivos, y a los prisioneros, la libertad; para proclamar el año de gracia del Señor, el día de la justicia de nuestro Dios; para consolar a los afligidos, los afligidos de Sión; para cambiar su ceniza en corona, su traje de luto en perfume de fiesta, su abatimiento en cánticos.

Los llamarán Robles del Justo, plantados para la gloria del Señor.

 

Palabra de Dios.

 

 

SALMO RESPONSORIAL – Salmo 88

 

R./ Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

 

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: “Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad”. R./

Sellé una alianza con mí elegido,
jurando a David, mi siervo:
“te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades”. R./

Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso. R./

Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán
por mi nombre crecerá su poder:
extenderé su izquierda hasta el mar,
y su derecha hasta el Gran Río. R./

 

 

 

SEGUNDA LECTURA: Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo (2, 1-7)

 

Querido hermano:

Saca fuerzas de la gracia de Cristo Jesús, y lo que me oíste decir, garantizado por muchos testigos, confíalo a hombres fieles, capaces, a su vez, de enseñar a otros. Toma parte en los trabajos como buen soldado de Cristo Jesús.

Ningún soldado en activo se enreda en asuntos civiles si quiere tener contento a quien lo ha enrolado. Tampoco un atleta recibe el premio si no compite conforme al reglamento. El labrador que trabaja es el primero que tiene derecho a percibir los frutos.

Reflexiona sobre esto que te digo, que el Señor te lo hará comprender todo.

 

Palabra de Dios.

 

 

 

ACLAMACIÓN DEL EVANGELIO

Aleluya, aleluya, aleluya.
Os he destinado para que vayáis y deis fruto,
Y vuestro fruto permanezca.
Aleluya.

 

 

EVANGELIO: Lectura del santo Evangelio según san Mateo (9, 35-10, 1)

 

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias.

Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como
ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: -La mies es mucha, pero los
trabajadores pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mies.

Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.

 

Palabra del Señor.